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Lunes, 04 de Julio de 2011 14:57 |
A propósito del Arte en las Imágenes… la Fotografía
alexdevalente@alexdevalentethewriter.com
Se asegura que una imagen vale más que mil palabras… y, aunque no me gustan las frases hechas para comunicarme, debo admitir que si, una imagen es mucho más que palabras.
Personalmente creo que la fotografía más que un arte, es una intuición… es encontrar el momento preciso, la luz precisa, la energía precisa y hacerlo propio a través de la cámara para inmortalizarlo.
Hay muchos que han tratado, más no logrado, identificar a la fotografía con una forma de falsedad, de captar solo lo que se quiere mostrar, más no lo que se es… el tan masticado “las apariencias engañan” no cabe acá, el Arte es otra posibilidad evolutiva… no hay duda, siempre habrá quienes traten de desvirtuar a la belleza.
Hace más de cien años, en sus inicios la fotografía fue la forma de captar las distintas imágenes y momentos humanas, no tan humanos… históricos, naturales y demás… y se extendió imparable en el mundo entero, se quería tener una imagen de todo, como ahora.
Cuando llegó a lugares en donde la tecnología aún no aparecía, no como hoy en día, que casi en cada casa, oficina o sitio hay una pc conectada al Internet, se cuestionó a esos aparatitos llamados cámaras de fotografía… tanto así que se dice que entre los indios “Sioux” la fotografía se tuvo como una “roba almas humanas”… obviamente para muchos este concepto fue tomado como la expresión del desconocimiento frente a la incipiente tecnología de la época, sin embargo, investigando, leyendo en el “religare” de este grupo indio he podido despejar esa limitada opinión que de ellos tenemos desde esos tiempos…y pudo haber “algo de verdad” en la percepción inicial de esta tribu norteamericana: hay algo en el momento en el que se capta con una cámara la expresión humana, la energía de un lugar, un acontecimiento, un momento determinado… que de pronto “captura… se queda” con algo del interior de la persona, del lugar, del momento…
Los Sioux no quisieron decir que se negaban a fotografiarse porque su alma pudiera quedar “presa” dentro del aparato… no pequemos de ignorantes, ni superficiales extremos, ni subestimemos a un grupo que por haber sido desplazado, no tenía una consistencia espiritual sólida… ellos visualizaron muchos de los momentos humanos, sus momentos, como algo más allá de lo meramente personal, algo muy de su interior… y que veneran como un espacio en el que comparten con Dios. De tal forma que dejar plasmado en un papel esas imágenes, era tenido como profanación de su propio interior.
De hecho muchos fotógrafos profesionales actuales coinciden de alguna forma con este “sentir” sioux: la belleza interior es una presencia divina, es una suerte de energía atemporal… y captarla en un cuadro pueda ser una forma de “asalto” al interior del ser humano, del ser de la naturaleza, del ser de un grupo, del ser del momento…
A algunos “la cámara los ama”, y sea quizá porque haya algo más en ellos, algo que quizá ni ellos mismos realicen a su interior.
Si, vivimos en un mundo de imágenes, en un vulnerable, frágil y limitado mundo de imágenes… en donde de pronto algunas puedan sorprendernos en nuestra buena fe, pero, la belleza cuando viene del interior, de ese interior perfecto e ilimitado sale por si sola, lo hemos visto en muchas fotografías… es un recordatorio de la existencia de la eternidad.
A veces repetimos cosas sin mayor reflexión... pero lo que viene a cuestionarlas, se queda con nosotros para establecer una especie de conexión entre “dos algos…”
No pretendo enseñar a otros, más bien mi mayor “placer” es quebrar los esquemas que la gente tiene como “verdades… y dogmas de vida” simples opiniones que se han vuelto masivas formas de pseudo-pensamiento.
Somos todo eso, tan grande... y somos tan sólo eso, poca cosa. |
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Martes, 14 de Junio de 2011 08:29 |
El Arte que se Explica… deja de ser Arte
alexdevalente@alexdevalentethewriter.com
La belleza no necesita que la promocionen, que la publiciten, que la den a entender y menos que la justifiquen... como dice una de mis amigas:”la que es linda, es linda”, es así de simple.
Hay que entender y digerir que el Arte no es subjetivo... no importa que de los impresionistas para acá en el tiempo quieran hacerlo aparecer así... desde que la democracia, los mal entendidos y peor practicados derechos humanos y todo esos movimientos populistas y vulgarizantes en donde todos, sin excepción alguna, tienen todos los derechos y nadie ninguna obligación o responsabilidad, se han ido mezclando, deteriorando, descomponiendo y confundiendo los conceptos y las apreciaciones que sobre éstos se han querido imponer de la manera que sea, al final todo es democrático... y como nadie está en la capacidad de cuestionar lo que oye, lo que ve y menos lo poco que lee, ahí se la van llevando en medio de una ignorancia institucionalizada y disfrazada de cultura contemporánea que se reconoce en cada uno de los inconfundibles “clichés” de cualquier color y sabor...
Los que hayan tenido la oportunidad de estar frente al “David”, a “la Piedad” de Miguel Ángel, o incluso dentro de la Capilla Sixtina, también de Miguel Ángel... y no digamos frente a la Acrópolis de la Atenas clásica, en la que Fidias tuvo su indiscutible participación en dicha construcción... han de sentir la fuerza del arte y simultáneamente esa sutil transmisión de una excelsa sensación superior que no necesita vindicación de ninguna clase porque es una energía presente de la que no podrán dejar de estremecerse, y así reconocer que la belleza... la superioridad, la supremacía y la magia que la belleza de verdad provoca en nuestro interior es indiscutible... nadie debe explicar, ni explicarnos nada, todo está dicho y manifestado: la belleza está… y fluye.
Muchos cuasi-artistas, pseudo-artistas, entre pintores, escultores, escritores, poetas... y algunos de sus “seguidores” de turno, que más por “darse ese status” del que carecen, y una cultura que no tienen, en más de alguna exposición de alguna que otra galería de arte y de una que otra “obra” teatral se re-buscan para explicar “la sublimación y el éxtasis” que les produce estar frente a esa manifestación del “arte”... pero más que darse a entender se “re-pierden” en cualquier cantidad de pendejadas para explicar un cubismo, un manierismo, un impresionismo e incluso un paisajismo del que no saben nada, y entienden menos.
Algunos amigos “artistas” me dicen que a ellos se les vuelve una necesidad urgente expresarse... está bien, pero que no seamos todos nosotros, su humanidad inmediata los destinatarios de todas esas “torcidas emociones”… producto de las mal canalizadas carencias emocionales y sobre todo materiales, de una infancia corriente y sin mayor relevancia... expresiones que no proponen nada y que lo único que inspiran es compasión, porque nadie se atreve a decirles lo que realmente les produce estar frente a esas “expresiones”.
El “conócete a ti mismo”, que ya se me volvió un cliché que tanto critico, es una frase vigente y válida para todos los aspectos de la vida humana...
Ya bájenle amigos, que los retortijones emocionales nunca se han constituido en expresiones de belleza, ni antes... y menos ahora. |
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Miércoles, 23 de Marzo de 2011 14:25 |
LA SENSIBILIDAD NO ES ESPIRITUALIDAD
alexdevalente@alexdevalentethewriter.com
El Arte ha venido siendo definido de una forma tan personal y subjetivamente exagerada desde épocas tan remotas, que si comparamos entre los significados de esas épocas tan alejadas de estos nuestros tiempos, con las actuales definiciones parecería que se está hablando de actividades distintas.
Es evidente que los verdaderos artistas, sean éstos pintores, poetas, escritores, escultores, intérpretes etc, se deben a esos momentos de singular inspiración para plasmar lo que por medio de ellos nos quieren regalar esa especial raza de seres que están, que se encuentran en esas otras latitudes... paralelas latitudes a la nuestra... en esos mundos en donde la belleza se encuentra viva, vigente... y es desde esos lugares donde las musas, cual crueles y veleidosas damas, deciden antojadizamente "visitar" a sus elegidos, a sus favoritos para hacerles acreedores de sus más exquisitas y delicadas inmisiones, para que éstos a su vez materialicen en lienzos, en poesía, en obras... todo lo que en esos efímeros momentos puedan captar.
Siempre se ha pensado y muchos por ahí hasta han asegurado que la sensibilidad es producto de la más sublime de las espiritualidades... ¿¿¿???... puede ser, pero no estoy tan segura.
La sensibilidad es eminentemente humana... porque proviene de los sentidos, y es tan humana que en las más de las veces degenera en la más ridículas de las sensiblerías o en las más patéticas justificaciones... a diferencia de la espiritualidad, que en teoría es ese nexo que nos mantiene unidos con lo Divino, lo eterno, con lo verdadero, seamos o no conscientes de ello... es que, veamos la espiritualidad como un proceso continuo y dinámico, y así expresado, es el resultado de un esfuerzo conjugado entre la sed de conocimiento con la voluntad superior y el trabajo... trabajo que individualmente el ser humano realiza consigo mismo para lograr educir desde su interior aquello que le identifica con “eso Superior” que hemos denominado desde tiempos ha, como Dios... y para respaldar lo anteriormente planteado quiero citar como una de las grandes interesadas, una de las excelsas investigadoras de la espiritualidad humana a la sabia y siempre respetada Helena Petrovna Blavatsky... porque hasta hace muy pocos años planteamientos como los que he mostrado hubieran sido tomados no sólo como imperdonables irreverencias, sino sobre todo como insensatos desatinos... pero, nuestros tiempos nos están llevando a descubrir que en lo que a espiritualidad se refiere lo que hemos tenido como cierto, no era tan cierto... no era tan inteligente y por lo tanto no era tan espiritual... es que en la medida que avanzamos por los reductos de los tiempos se nos están mostrando muchas de las realidades de la manera más evidente... son tiempos de apertura... si, tiempos en los que el hombre ha empezado a descubrir en sí mismo sus propias potencialidades... y éstas están más allá de los sentidos... más allá de lo que vemos y oímos, de lo que palpamos y experimentamos tangiblemente... ¡¡¡ya era hora!!!... porque todo lo que estuvo escondido... todo lo que estuvo oculto para el hombre... ahora ya podemos encontrarlo desenfadadamente en los estantes de las librerías en cualquier parte del mundo... esas verdades eternas sobre temas como Dios, como el Universo, como la naturaleza, como el hombre, como la Sensibilidad, como nuestra genuina naturaleza y procedencia están ahora al alcance de todos...
Y con el respeto que me merecen los artistas, los acreedores de las tan inconsecuentes visitas de las musas, de las señoras de la inspiración, la sensibilidad no es más que la sublimación de los sentidos humanos... y no lo expreso de manera peyorativa o despectiva... no, porque a partir de la sublimación de los sentidos podemos encontrar el apéndice de todo ese paraíso celestial... es como lo he dicho en un inicio, un mundo paralelo al nuestro, es como esa "probadita" por la que a los artistas se les reconoce por su sensibilidad, por la sublimación de sus sentidos.
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Martes, 28 de Diciembre de 2010 10:16 |
LA MÚSICA… ¿UN ESTILO DE VIDA?
alexdevalente@alexdevalentethewriter.com
Desde que fueron encontrándose y descubriéndose las formas de hacer saber lo que pasaba en el mundo… al mundo mismo, empezando por el telégrafo, el radio, el cine, la televisión, el teléfono… los celulares con cámara y ahora el Internet con sus interminables posibilidades, fue cuando el planeta empezó a contraerse, a hacerse más pequeño y a unirse poco a poco. Aunque parezca irónico y suene hasta absurdo, el mundo aún cuando está cómo está, se encuentra más unido que nunca en su historia.
De esta manera conocemos desde hace muchos años, y ahora con mucha más facilidad y rapidez, las artes de cada país, de cada cultura, de cada grupo, de cada tendencia… de igual forma la música, los sonidos que rítmicos, y no tan rítmicos; clásicos y no tan clásicos, populares, alternativos, reaccionarios, contestatarios y etcétera, forman parte importante en el desarrollo humano por antonomasia.
Fue a mediados de los 50’s cuando la música dio un giro importante y determinante… y se convirtió masivamente en un canal por medio del cual pudimos reaccionar a un estilo de vida que en mayor medida pretendía enlistarnos en conductas y pensares pre-establecidos, masticados y que ya no proponían nada, solo unos pocos fueron los que no sumaron en este nuevo momento.
Del rock and roll de los 50’s, pasando luego por el rock, ahora ya clásico, la popularización del jazz, así como del blues, la balada, el nacimiento del pop, los boleros, luego las fusiones e influencias hicieron nacer las baladas pop, el jazz cantado, el rock pop, el reggae, el merengue, el funky, el house y cualquier cantidad de nuevos sonidos, así llegamos al hip-hop, o su versión en español: el reggaeton… esta mezcla de la mezcla, interesante, aunque no me quita el sueño no tener el último cd del más nuevo de los hip-hoperos o reggaetoneros, me representa personalmente una agresión, más no un estilo de vida… es mi opinión, que a lo mejor, no vale nada, o vale muy poco.
Me confieso rockera por vocación y convicción, aún cuando a mis diez años no terminaba de digerir a Pink Floyd, pero los prefería sobre los Carpenters, así como a Earth Rare, a las Hart, a Joan Jett, en fin a toda una generación de músicos que se me metieron en la sangre, en el corazón… y vestía como ellos, quise ser rockera aún cuando mi madre me insistía que la música estaba fuera de mi alcance… amaba a los rockeros porque no se conformaban con el mundo en el que vivíamos, porque de pronto eran fieles y leales a sus incipientes ideas de libertad y autenticidad, de amor y paz, de unirnos en una sola voz… de “hacer el amor y no la guerra”, de incluir y no marginar… y si, creo que el rock se constituyó en un estilo de vida, en un movimiento que fue rompiendo en principio muy drásticamente, cualquier cantidad de esquemas, sistemas y marcos de referencia que ya no tenían mayor sentido, pero en el mediano plazo abrió las puertas de un nuevo mundo, de una nueva propuesta de vida en el mundo… el rock nació en el mundo anglo: Inglaterra y Estados Unidos, pero envolvió al planeta, influyó en el planeta.
Ahora a más de cuarenta años de ese movimiento, el rock sigue siendo un estilo de vida… no hay otro movimiento musical que pueda igualársele, aunque ahora sus precursores peinen canas, y sean, no solo padres de familia, sino abuelos, el movimiento que estos “abuelos de la música” propusieron como una “rebeldía sin causa”, logró, a partir de fuertes sonidos de percusiones y guitarras, toda una nueva serie de usos y costumbres, de una idiosincrasia en donde ahora todas las posibilidades son nuestras a discreción…
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