|
|
|
| Jueves, 25 de Agosto de 2011 09:17 |
Los Espacios comunes en los que caemos todos…Por Alex de Valente
Si bien es cierto ante una realidad brutal y que no admite subjetividades sentimentaloides, estamos coincidiendo poco a poco en que la igualdad humana es solo anatómica, es solo funcional, es solo física (y bueno, que no tanto), entre algunas coincidencias… y esto es en teoría, porque somos tan, pero tan distintos todos, debemos serlo, es una obligación serlo… que creo que la belleza de nuestra especie humana a lo mejor consiste y se encuentra en eso, en esa gran cantidad de diferencias que nos individualizan y nos vuelven los seres excepcionales que somos y que desde nuestros interiores debieran distinguirse unos de otros, cada quien en su propia excepcionalidad… como una parte especial de un todo.
Siempre me he sentido diferente de los demás, sumado a que soy por antonomasia diferente al común denominador entre mi gente, las grandes y medianas mayorías, pues que siempre me ha resultado difícil identificarme con los demás, aunque no tengo problema alguno para socializar, pero, pienso y siento diferente, intuyo diferente a la mayoría… y no me gusta saber que soy igual a… que me parezco a… que me confunden con… soy tan diferente que hasta mucha de mi propia ropa la imagino yo, la dibujo yo y así mando a hacerla, para que sea mi propio estilo.
Sin embargo es en los espacios sutiles, esos en los que la realidad es una zona emocional pero fuertemente energética, fuertemente patente… generada inconscientemente por las grandes mayorías, las que sin imaginarlo, crean energías y son controlados por ellas mismas, esos intangibles lugares son los que de pronto pueden atraparme en los momentos en los que me mezclo con el ser humano… cuando veo un partido de football de mi selección nacional contra cualquier otra selección; cuando oigo por millonésima vez la rola, la única rola que compuso un grupo de rock alternativo salvadoreño, hace más de diez años, y lo celebramos como arte nacional… cuando me enorgullezco con mis compañeros y amigos de nuestro automovilismo, de nuestro bkb, de nuestra comida típica, cuando no compite con ninguna comida de ningún país, porque es tan… “x”. En esos espacios caigo y no lo advierto, me puede más la emocionalidad del momento, del lugar, de la gente y no mi propia inteligencia, mi propia individualidad…
no es tan visible, pero si, en donde de pronto pueden surgir “espacios” de los que tarde o temprano no podemos sustraernos, somos de una materia prima que no puede ser cambiada sustancialmente… y que en la gran mayoría, digerimos de la misma manera…
Emociones, sensaciones… son las más volubles, las más temporales, las más impermanentes, las que de pronto pueden distraernos en momentos puntuales y volvernos los seres “x” que por naturaleza excepcional… muchos, no somos. |






